Inicio Quienes somos La Asociación. Grupos de actividades Historia de Alcalá Tradiciones Alcalá y su Tierra Foto_historia Biblioteca Contacto opin. créd.
Grupo de Patrimonio

 

 

 

 

EL TRÁFICO EN LA (peatonal) PLAZA DE SAN DIEGO

 

Alcalá, como toda Ciudad Patrimonio de la Humanidad, tiene el deber de cuidar con todo su cariño la herencia patrimonial, trasladando a las generaciones futuras no solo el disfrute de vivir en un entorno único, sino además el deber de velar por su mantenimiento; desde el primero al último de los alcalaínos de origen o adopción.  Estas normas de general cumplimiento para toda la localidad, deberán observarse especialmente en el casco histórico, y aun mas en los lugares “estrella” por así decirlo. Este es el caso de la Plaza de San Diego, con su Colegio Mayor, que según venimos observando, se ha convertido en el aparcamiento de diversos colectivos, y que en la actualidad se hace difícil realizar una foto (lo dicen los  visitantes) sin que haya varios camiones, coches, etc.. 

Pero vayamos por partes.

La Universidad, o sea el Rectorado, si tienen el Callejón de San Pedro y San Pablo reservado para su servicio, no se entiende que haya varios coches (dos o tres) continuamente en la Calle Pedro Gumiel; a ellos hay que añadir el movimiento diario, ya que además de los citados vehículos se suman los de la empresa Urbano, con servicio a la UAH, estacionando hasta cuatro  camiones grandes algunos días, mas la furgoneta gris de correo interno que llega a diario hasta dentro de la lonja.

Los camiones de reparto, Coca Cola, Pepsi, Heineken, Seur, DHL, TNT, toman como punto de referencia esta plaza y hacen el reparto sin problemas de toda la calle Mayor, (cerrada a las 12,00 hrs), calle Libreros y alrededores, por lo que hay con mucha frecuencia atascos tales, que impiden la entrada a descargar a otros servicios como Correos.

Seguimos sumando con la Fiscalía, que utiliza la Plaza como Parking sin limitaciones, y a ellos los servicios de la propia plaza, Hotel, comercios, vecinos, etc.  No, no nos olvidamos de los particulares que recogen cómodamente sus paquetes de correos o los avispados que “ahorran” un semáforo acortando cuando van hacia Ronda Ancha desde la Plaza de Cervantes o los invitados de las bodas que van acompañando a los novios a hacerse las fotos, preciosa costumbre por otro lado, a nuestra Universidad.

Cada día, la Plaza de San Diego se ve inmersa en un caos de tráfico, al que se ha llegado por falta de control, y que el viandante no acaba de comprender; ni por la zona que es, ni por la etiqueta de peatonal que se le presume, sin que la autoridad, a veces presente, ponga remedio.

Las cosas en este punto cabe pensar que no cumplimos con el “cariño” ni “cuidado” que invocábamos en el encabezamiento, ya que la solución es relativamente fácil de articular:

Al primer colectivo, el Rectorado, tiene espacio suficiente en el Callejón de San Pedro y San Pablo. Pónganse los medios oportunos (prohibiciones, permisos visibles, multas a los que no lo tengan, restricción de tarjetas de aparcamiento, etc.). Además de este espacio, para los camiones, la manzana universitaria tiene entrada por la Plaza de Cervantes hasta el patio de Filósofos. También los cuarteles, actualmente vacíos podrían cumplir con este cometido. En este espacio podrán permanecer los coches con sus chóferes segura y discretamente.

El reparto cotidiano, con sus camiones, se les reservará espacio suficiente en la calle de San Diego, hasta las 12,00 horas en consonancia con la calle Mayor.

La fiscalía, servicios y vecinos, entrarán los autorizados para carga y descarga y sin ningún otro fin ni demora, un solo agente pondría orden.  Y si quedara algún servicio sin resolver, acuérdese aparcamiento en el de San Lucas y San Nicolás y dejemos la hermosa Plaza de San Diego tranquila, con sus estudiantes, turistas, niños correteando, transeúntes y paseantes en un espacio dedicado realmente al peatón, según pretensión inicial, y que el mal uso ha degenerado en el desastre, (no exageramos, ahí está) que tenemos ahora. Todo ello sin mencionar los hundimientos y deterioros del suelo, que ya hacen difícil el tránsito, debido a los enormes tonelajes que soporta el adoquinado actual.      

Adjuntamos álbum de fotos.

ASOCIACION CULTURAL HIJOS Y AMIGOS DE ALCALA